lunes, 29 de marzo de 2010

2a parte.

SI NO HAS LEÍDO LA PRIMERA PARTE DE ESTA HISTORIA, LO PUEDES HACER AQUI


Recuerdo entrar a mi recámara y ver a mi hermano con cara de espanto. En cuanto me vió, agarró el control remoto y todo nervioso apagó el televisor. Me sorprendió un poco su reacción pero no le di importancia. Quería que me acompañara esta noche, tenía mucho tiempo que no estaba con él. Siempre fué para mi un modelo a seguir. Aunque era diez años mayor que yo, siempre tenía tiempo para mi. Me leía historias de terror que aunque me provocaban pesadillas no podía dejar de escuchar. Me inculcó el gusto por las películas de acción, las novelas de vampiros y el rock progresivo. Me gustaba mucho estar con él, sabía de todo, si yo le hacía alguna pregunta que no supiera la investigaba al momento para contestarme de la forma mas correcta posible. Mi mamá lo regañaba por construir pequeños rings de lucha con los colchones de las camas, o por los moretones que siempre aparecían después. Si veíamos partidos de beisbol o de americano, siempre me explicaba con detenimiento el porqué de cada una de las jugadas. Fué para mi una grata sorpresa que estuviera en casa en esa fecha en específico, sobre todo después de verlo tan poco durante los últimos años.

Se le veía muy diferente, lo noté desde que llegó sin su novia, de la cual estaba yo perdidamente enamorado en secreto desde que la conocí. Se me hizo muy raro que no llegara con ella y la verdad fué un poco decepcionante puesto que estaba hecha un bombón.

Esa noche pintaba de lujo. Mis amigos y yo iríamos por primera vez (por lo menos de forma legal) al bar stripper de moda y la llegada de mi hermano auguraba un buen desenlace debido a que siempre era muy complaciente conmigo y esta vez no sería la excepción. Chicas, vino, y mi carnal con su abultada cartera.

Sergio estaba como ido, a todo me decía que si pero creo que no me prestaba mucha atención. Siempre fué medio raro, aunque con mis papás y conmigo era franco, gracioso y abierto, en compañía de desconocidos solía ser introvertido y siempre ponia cara de rudo. Solo bastaba que tomara confianza para que su humor cambiara por completo y empezara a bromear y a farolear sin tapujos.

Me sorprendió un poco que mis papás no impusieran horario de llegada, tal vez porque al estar con mi hermano no tenían de que preocuparse, sin embargo yo si estaba un poco preocupado. Sergio seguía fuera de si y con muy poca actitud para la noche.

Pensé que para que se animara un poco le caería muy bien visitar un lugar en donde tocaban unos amigos suyos, por lo que me apresuré a marcar a mis compañeros de juerga e informarles del cambio de planes. No les gustaría mucho la idea, pero era mi cumpleaños y además a mi si me gustaba un montón como tocaban los cuates de mi hermano, además, cabía la posibilidad de que nos dieran chance de aventarnos un palomazo antes de dirigirnos hacia nuestro destino final.

-Maneja tú - Y sin pensarlo dos veces me puse al volante del carro de mi papá que horas antes me había esmerado en lavar y encerar a conciencia. Sergio no dijo más en todo el camino, afortunadamente logró salir de su letargo cuando llegamos al bar en cuestión.

El lugar estaba atiborrado a pesar de la hora. Poco a poco, trago a trago, mi hermano recuperaba su humor, y volvió completamente en si cuando a alguno de mis amigos se le ocurrió bañarme en ron barato, trate de hacer frente a su payasada, pero me resultó imposible cuando Sergio contribuyó al baño sometiéndome con una de sus ya clásicas llaves de lucha.

Salí de ahí en hombros, enfiestado y con mi hermano a la cabeza de la comitiva gritando marranada y media. La noche era cálida y prometedora.

-Ya estás muy pedo cabrón- y ante tal argumento me resigné a ser el copiloto esta vez. Sonó mi teléfono, era mi mamá completamente angustiada preguntándome por mi hermano. Le dije que estaba conmigo. Lo que escuché me heló la sangre.

¿Quien era?
-mi mamá
-De seguro te puso un cagadón por andar de pedote ¿verdad?
-No
-Wey, que pedo contigo estás pálido.

Sentí como se me escapó una lágrima, no supe como decirle a mi hermano que Elisa estaba muerta...